miércoles, 29 de julio de 2009

Científic.

Nebulosa NGC 7293, Helix Nebula, El ojo de Dios.
Fui enviada aquí, o exiliada, ya no me acuerdo. La verdad es que han pasado bastantes años, creo recordar que antes solía tener un cuerpo andrógino pero después de un brusco movimiento, cambié al que ahora tengo, a un cuerpo de hembra humana. Lo primero que hice fue investigar mi nuevo entorno. Estaba en un ambiente acuoso, algo muy cómodo como para vivir ahí para siempre, flotando, alimentándome sin siquiera abrir la boca y sin esfuerzo alguno; pero fue en ese lugar en donde todo cambió dentro de mi, ahí tuve unos sueños increíbles, observé el comienzo y mi fin, miré más allá de lo posible y existente, percibí cada fibra de mi ser, estiré todos mis músculos uno por uno, la sensación de ser y estar envolvió cada parte de mi cuerpo.

Supuse que todo eso estaría ahí por siempre y que podría regresar después para observarlo y experimentarlo de nuevo. Con esa esperanza salí de ese atmósfera a una muchísimo menos cómoda y más dolorosa. Activé sentidos que no sabía que tenía y tuve que negar otros que entorpecían mi existir. Me adoptó una familia de lo que yo pensaba eran leones salvajes, hasta después me di cuenta de que eran humanos. Intenté comunicarme con ellos por mucho tiempo, ya sabes, para establecer contacto pero por más intentos que hacía a cualquier hora, jamás parecieron entender mi súplica. Cuando me quedaba sola en un cuarto sin ser molestada, cerraba los ojos para recordar lo que experimenté en el medio acuoso y lágrimas salían por mis ojos al sentir la nostalgia de no saber si podría regresar alguna vez; y por si fuera poco, mis anfitriones venían a callarme, como si hubieran estado escuchando tras la puerta. Lo que no entendían es que quería estar sola con ese raro sentimiento de dolor y la aún más extraña esperanza. Por todos esos intentos fallidos me propuse enseñarles mi idioma y contarles sobre todo acerca de la verdad y lo imposible, lo que en este lugar no existe. Jamás me pusieron atención, a veces repetían mis palabras viéndome a la cara pero sin entendimiento, como seres balbucientes. Con mi fe en alto me propuse aprender su idioma, después de aprender a comunicarme les pediría que me regresaran a donde me habían encontrado.

Después de un largo tiempo de aprendizaje, y no sólo del idioma, también de sus maneras de usarlo: nombrar, decir, interrogar, mandar, mentir, engañar, etc., recapacité sobre mis deseos y preferí esperar un poco más de tiempo. Aprendí a moverme en este lugar y nada se hizo más fácil. No me enseñaron muchas cosas, la verdad es que suponía que todos éramos iguales… ahora hasta risa me da cuando recuerdo viejos momentos de bella ignorancia. Aprendí a escribir pero jamás a dibujar, aprendí a hablar pero no a cantar, aprendí que se tenía que hablar o dejar ver interés por las cosas banales y superficiales, pero nadie nunca me enseñó a utilizar todo lo que se va quedando dentro.

Mis esperanzas de encontrar información sobre el lugar en dónde había estado se perdieron en algún momento del trayecto, de ninguna manera iba yo a mencionarles a estas personas sobre mi viejo hogar, ¡lo destruirían!

Ahora camino en esta enorme selva donde hay que pelear para comer, mis habilidades y capacidades crecen al igual que yo. Al amanecer arrumbo mis sueños y mi fe en un rincón, con cada salida del sol me preparo un poco más para la guerra que se avecina. ¿No la sientes? Yo se que viene, los sentidos que decidí guardar hace tantos años han comenzado a despertar, se han alarmado por el suave sigilo de el cambio de los vientos; algo importante viene y no lo puedo parar, nadie puede. Se que debo concentrar mi energía restante, en momentos de débil desesperación quisiera encontrar la manera de regresar al lugar en donde los sueños no tienen fin, pero por mientras seguiré en este físico y objetivo lugar.

No me veas así, sigo aquí ¿no es cierto? Quiero decirte que pese a la inseguridad que conlleva sobrevivir todos los días, existen pequeñas y simples cosas que le dan sentido a cada despertar: la existencia de rastros de otras especies como la mía que han dejado sus huellas, las diferentes maneras de comunicarnos sin tener que utilizar palabras y, de vez en cuando, la presencia de humanos que sonríen sin miedo; todo esto hace más ligero el paso de los años. He llegado a cruzarme con seres que saben la verdad, yo sé que la saben sin que lo digan y ellos la saben sin de manera inconsciente, nos entendemos, experimentamos y soñamos. Soportamos más si somos más, aunque no sé bien si ellos quieren salir o quedarse aquí.

He seguido las tradiciones practicadas hasta comprenderlas:
Creer: es algo muy curioso en este lugar, gritan libertad bajo cadenas, creen ver la luz de la verdad aunque sólo la ven porque están en lo profundo del túnel.
Encontrar pareja: después de todos los rituales de "compañerismo" me di cuenta que aunque diferentes especies se mezclen y la pasión nos empuje y arrastre, la razón siempre le termina ganando a la pasión y esto mata todo tipo de unión. Aún con todo esto, cualquier tipo de unión hace bien y el placer es algo tremendamente bello.
Confiar: esto es, en otras palabras, meter la mano al fuego para después averiguar si es real o falsa la situación o la persona. Duele cualquiera de las dos soluciones pero al final se aprende algo muy valioso.

Creo que eso es todo hasta ahora, cada día siento más cambios, los sentidos se alertan, aprendo más y disfruto más. La verdad es que estoy esperando, no sé precisamente bien a qué: esperar a que inicie la guerra, no envolverme en el petróleo en que se convierte poco a poco este ambiente y evitar que nos ahogue o regresar a nadar y sentirme entre las visiones, creo que para hacerlo sólo tengo que dejarme ir; me han contado de gente que salta desde lo alto y justo antes de estrellarse contra el suelo, despliegan alas para irse volando. Las opciones son limitadas y el miedo no es una salida, es sólo un medio para retenerse en la oscuridad.

La vida no se hace más fácil y al parecer el canibalismo tendrá auge próximamente. Por unos pocos segundos al día diseño ilusiones y dibujo fantasías, por las noches se cierran mis ojos sólo por unas horas. Las criaturas de la noche se dan un festín mientras las criaturas del día huyen a resguardarse en sus cárceles mentales, algunos nos quedamos al margen de las situaciones normales para crear las propias. Sinceramente creo que debe de existir algo gracioso en todo esto ¿sabes? debe valer la pena. Seguramente después de todo nos reiremos de esto por los siglos que faltan por venir. Se trata se ser inteligentes ¿no? disfrutemos los tumbos del camino ya que uno plano y derecho nos haría dormir hasta el fin. ¡Es más! Barajemos todos nuestros destinos en uno y juguemos a que no estamos.

4 comentarios:

César dijo...

Impresionante. De lo mejor que te he leído Alejandra, por un momento me trasladé al Mundo de las Ideas de Platón. Al parecer ese mundo no está muy alejado del nuestro: la definición de "Encontrar Pareja" deja claro que son entes muy cobardes. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Alejandra,

Una ves más estoy complacida con la que escribes.

Sabe, que increíble es la vida… y en su llegada o exilio son tantas cosas por aprender, sin embargo hay tantas preguntas sin poder encontrar una respuesta verdad? Pero sino fuera así… no tendría color la vida, o sí? Enhorabuena*****

PD: Canibalismo…. Jejeje si la gente estuviera obligada a comer la que mata, no abría más guerras………………………

Karla Filloy Maristaín dijo...

¡Una linda ficción corta!

Poncho dijo...

Hermana Huerfana:

Me recordo mucho al capitulo de los simpson donde Homero esta feliz en el vientre nadando. Me gusto mucho, la narrativa es muy buena.

Me alegra volverte a leer.