martes, 8 de septiembre de 2009

Voces



Ayer escuché una voz en mi casa. Primero creí que salía de la pared, pegué mi oreja al muro amarillo de mi habitación y aguanté la respiración. Claramente escuché las palabras “te reconocí”. Luego ubiqué que la voz venía del techo, del hoyo que está arriba de mi foco, verás, desde que quité la otra lámpara que acumulaba polvo no le he puesto un socket, creo que así se llama a la parte que une el foco al techo, sólo sale colgando de unos cables. Me volvió a decir “te reconocí”. Primero debo decirte que me agradó, fue una buena elección de palabras, bueno, para ser las que salen de… bueno, para ser una voz en el aire.

Después realmente salí al pasillo a preguntar si alguien me había hablado, la única persona que estaba ahí me dijo que no, realmente le creí por que es de esas personas adictas a la programación de lo que sea. Regresé a mi cuarto y decidí tranquilizarme, seguramente escuchar algo de manera repetida es común para alguien que vive detrás de unos hermanos psicópatas que se odian sólo a partir de media noche, pero esa es historia para otra ocasión.

Me reí de mí misma por un momento y reinicié mi labor, ¿Cuál era? Decidía entre guardar la ropa y las cosas desarregladas, ya sabes que si no están las cosas en orden no funciono. Entonces me habló otra vez, no te rías, realmente lo hizo y no me gusta que no me creas… verás, en serio estoy preocupada, decidí sólo escuchar y no responder, ¿Te imaginas qué pasaría si te cuento de una conversación entera? No, sólo escuché y me atemoricé.

Es la medicina ¿verdad? No soy yo. Cambié de tratamiento hace poco pero, el doctor dijo que los cambios serían mínimos. No puedo estar loca, lo escuché claramente, tanto al doctor como a la voz. No sé qué hacer, la escuché pero no creo que fuera por la medicina, no así o ni tan rápido, llevo tomándola menos de una semana.

¿Sabes? También creo que es psicosomático, he estado pensando mucho en los palíndromos últimamente… sí, esas palabras que se leen igual de derecha a izquierda que de izquierda a derecha… sí, Anita lava la tina es el típico ejemplo famoso. Bueno, sucede que mi palíndromo favorito es reconocer, es una bella palabra que es un palíndromo. No importa de qué lado la leas, siempre significará lo mismo. ¿No es posible que de pensarla mucho tiempo, la haya invocado? Sí, sí, sé que la pensé en infinitivo pero cambiarla de tiempo verbal no es tan difícil, incluso para la mente.

ReconocereconoceR

La voz se alejó, dentro del hoyo se hizo débil, se perdía la intensidad. Creo que no son sólo el tiempo y el espacio los únicos límites del hombre. Crees que debo preocuparme y recuperarme, que de repente soy como esa canción de Serrat, la del gorrión que vuela bajo. Tranquilo, recuerda que Alberto Cortez es el que me hace llorar, Serrat sólo me hace cantar; que me gusta que crean que todo lo que les digo son historias inventadas. Recuerda también que todo puede llegar a a significar algo más; más allá de una voz en un hoyo en el techo, más que una simple elección de palabras. Hay que hacer las cosas significativas, ¿no crees?

3 comentarios:

Karla Filloy Maristaín dijo...

hay otra palabra que rebicen los palindromos pero es en tema de numeros solo que se me olvido

César dijo...

Karla:
Tu pariente tiene muchos palíndromos, por ejemplo éste:

-No di mi decoro, cedí mi don.
y éste:
-Ateo por Arabia iba raro poeta
de Juan Filloy.

Los números que se leen de izquierda a derecha y de derecha a izquierda por igual, se llaman capicúas.

Me llegó tu correo, muchas gracias Karla, y algo más: tú dí no, no siempre da igual.

Ale:
Un fuerte abrazo, está bueno. Es día festivo, no tanto para mí.

César dijo...

Por cierto: AvA, es palíndromo jaja..
No hay duda, te gustan.