domingo, 27 de septiembre de 2009


Seremos borrados. Todo será olvidado.
Nos considerarán indignos.
Revisarán cuidadosamente nuestros pasos,
lentamente leerán nuestras palabras.
En consejo decidirán que nuestra historia se repetiría un sin fin de veces.
¡Basta!

Flotando en el aire, aunque a nuestro mismo nivel,
frente a frente, nos señalarán y no regresarán.
Nuestra historia se relegará a estantes de museos abandonados,
estos se convertirán en cuevas recuperadas por la naturaleza.
La hierba anidará sus raíces en los recovecos que romperán nuestras paredes.
Los animales retomarán el control de todo lo que les quitamos.

Quien se atreva a retomarnos sufrirá del escarnio, desdén y risa.
Nuestra raza no brillará jamás, nunca más.
Las miles de religiones que vio la tierra,
todas las construcciones de grandeza inmensurable,
las palabras no pueden describir toda la hermosura que se hizo,
todo se quedará acartonado bajo la tierra.

Tal vez eso deba de suceder. Tal vez ese será nuestro fin último,
si no ¿para qué tanto poder?
¿De qué otra manera serviría tanta diferencia entre todas las otras razas?
Pareciera como si nuestro fin último fuera encontrar la manera de hacer las cosas contra la naturaleza.
Ese sera el fin del hombre, el inventor de la lengua, la matemática y las coincidencias,
todas esas frivolidades vanas que mañana se pretendenderán dejar atrás.

3 comentarios:

César dijo...

La tierra sin humanos, el paciente retorno de la Naturaleza, Ella retomará lo que es suyo. ¿Seremos parte o excepción?...

AvA dijo...

Creo que me inclino por parte el día de hoy.

Karla Filloy Maristaín dijo...

Asi es ava tal vez eso deba suceder :)