
La Belleza es el inicio de lo terrible.
La completa perfección es tan inmensa que nos ahogaría, tan exacta e inmensa que al abrazarnos sólo crearía una gran explosión/implosión. (Tipo Dante expulsado del paraíso.)
Si sólo vemos una faceta de las cosas, un lado incompleto
¿qué sería de nosotros si alcanzáramos a verlo todo?
Se tendrían que considerar tantas cuestiones, como:
¿qué cosas se verían completas? ¿cómo saber que no hay más?
Podríamos sólo vislumbrar un porcentaje más y sentirnos automáticamente superiores.
Es sólo natural creer que todo valdría la pena, asando por alto los gustos y las preferencias. Después de eso, ya no se sabría lo que es importante. Lo cotidiano de hoy perdería toda razón y consecuencia; sería una gran excusa para tantos males.
Aún así, dejaríamos este plano en paz, correría por fin sólo y libre, seguro sin nuestra intromisión sería perfecto, allá iríamos nosotros a manchar la perfección sólo porque podemos (ya ni modo)
¿Cómo saber si no estamos ya en la iluminación? La hemos idealizado tanto que de verla, no la reconoceríamos. Sólo queda buscar algo más para no dejar ser y no dejar de ser, es casi natural.
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