Jamás me inscribí en el Feed de su blog -pero qué carajo-, me moría por leer una sola letra de ésas. Me escurría casi invisible por la red hasta llegar a su Hyperlink; un trago de whisky y en absoluto silencio pretendía reticular una a una las innumerables frases de rencor, de mal sexo, y aparejaba en su pasión, en su poesía proterva, en esa ficción dolorosa que apuntaba en la nuca con cruces, cuchillos, abanicos; así las noches tenían algo distinto, algo satisfactorio dentro de un gran fondo negro con letras grises. Pude haberla dejado en el número uno de mi lista de personas favoritas 2007, pero no estaba acostumbrado a esa .jpeg de pixeles minibastardos con un borrón en la parte inferior cubriendo mi apego. Como si en el fondo la fotografía supiera que estaría ahí, mirando sus ojos o su cabello, y se cerraba, se abría y se volvía a cerrar. Me gustaba sentirme en sus relatos, en su mala poesía; de alguna manera sentía que todos esos personajes -eran- yo, bastantes; uno diferente en cada entrada, y ohh… creer que te relata, te hace sentir único, único por dos cosas: por ingenuo y por cobarde, quizá más la primera que la segunda.(pic) Lorena Barquet.
Top 5 de las cosas que me habría gustado no enterarme.
1 comentario:
Me hiciste recordar a alguien.
bonito muy bonito
Kikuo¡
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